10Agosto

Inauguración Centro Cultural y Comunitario Las Estancias

Publicado en: Home, Ciudad Comuna

Centro Cultural y Comunitario las Estancias

Esto es lo que nos hace vecinos

 

adentro

 

La primera vez que entré a la Biblioteca Una Luz Hacia el Futuro, ubicada en el barrio Las Estancias, fue en el 2007, para entonces, con 17 años escribía para Visión 8, el Periódico Comunitario de la comuna 8 de Medellín. El color amarillo de las paredes desconchadas, el verde limón de los pupitres de madera y un mural con Don Quijote, le daban al lugar un aire de acogida, de beneplácito. Era como una orilla del barrio desde la cual se podía divisar La Sierra, Villa Lilliam y Villaturbay y recibir la brisa que traía la tarde desde Santa Elena.

Desde que abrió sus puertas el 15 de enero de 1995 bajo el nombre El Tesoro del Saber, la casa resistió a la abatida del conflicto que ha enfrentado históricamente esta parte de la comuna 8, y se convirtió en un refugio, en una estancia, donde, con ayuda de Luz Dary, la bibliotecaria que estuvo durante 14 años, se construyeron relatos que trascendían las calles del barrio y que permitieron soñar a los vecinos y a sus hijos con las historias y los lugares creados por grandes autores, a los que sólo podían asistir a través de la lectura.

Después de ese día visité en varias ocasiones la Biblioteca para dejar memoria en las páginas de Visión 8 de lo que significaba para el barrio, y para evidenciar el constante riesgo que tenía de ser cerrada y su bibliotecaria despedida. Fueron tardes llenas de nostalgia, pero también de entusiasmo por la llegada y salida de niños y niñas que entre pesquisa y pesquisa iban llenando de vida el espacio, pese a su avanzado deterioro.

Finalmente, Luz Dary se fue en el 2014 y durante un tiempo la casa estuvo cerrada. Luego, la Sociedad de San Vicente de Paúl y sus Socios Bizantinos, propietarios del inmueble, se encontraron con la Red de Bibliotecas Populares de Antioquia - REBIPOA, con quienes establecieron un comodato para reabrir el espacio.

Durante dos años la casa abrió de forma irregular pero con el tesón y experiencia de los voluntarios de Rebipoa, entre ellos don Luis Echavarría. En noviembre de 2016 Ciudad Comuna fue invitada a sumarse a esta alianza, y ¿cómo no decir que sí?, cuando nosotros fuimos hijos de los procesos sociales, de las bibliotecas populares. Habíamos confabulado en nuestras primeras veces en la biblioteca Familia de Villatina y en la Biblioteca Pan de Azúcar y entre pilas de libros, algunas máquinas de escribir y sistemas de préstamo manual, nos habíamos ido encontrando.

Nos entusiasmamos todos, la Sociedad, Rebipoa y nosotros, debatimos en medio de estanterías viejas, miles de libros y sillas, las reformas que necesitaba la casa y la vocación del espacio. Sumamos ideas, trayectorias y recursos y propusimos hacerla un Centro Cultural y Comunitario, una estancia para encontrarnos con los vecinos, para hablar, saludarnos, crear, soñar y reconocernos. Para seguir descubriendo desde la lectura, construir un relato propio de nuestros barrios desde la formación popular, para reconocer y apropiar nuestros saberes y territorio desde los medios comunitarios; un espacio para las organizaciones y procesos culturales.

Han sido seis meses en los que el techo tuvo que ser desmontado, en los que las paredes amarillas desconchadas se pintaron de blanco y los baños reformados; en los que se ha revisado gran parte del material bibliográfico y se ha seleccionado, clasificado y ordenado la colección que se tendrá para la comunidad. Meses en los que cajas de libros que estaban apiladas se han llevado a otras bibliotecas populares y en los que el espacio se ha habitado por personas de la comunidad, jóvenes de los procesos liderados por Ciudad Comuna, voluntarios y bibliotecarios populares.

La casa, el Centro Cultural conserva un aire de acogida, de beneplácito. Es, en definitiva, una estancia, un lugar para divisar el barrio y recibir la brisa fresca. Allí, se siente el cacarear de las gallinas y el cantar del gallo de la casona roja del frente; el ruido de los niños que asisten con el caer de la tarde al parque que está cruzando la calle y el crujir de las hojas de los árboles que rodean el Cerro de los Valores; se escuchan los pasos de los jóvenes que van a la escuela, de las señoras que bajan a misa a la iglesia Nuestra Señora de los Dolores y los de los abuelos que van a la cancha a la clase de rumba aeróbica. Ya no está el Quijote, pero las paredes sostienen los relatos de los jóvenes que han participado en la escuela de Comunicación Comunitaria y que han dejado memoria del barrio, en sus fotografías; esperamos que a partir del sábado el mural de la fachada y la huerta que construiremos con todos, se sumen a esa sensación de estar en casa.

Te esperamos este sábado 12 de agosto, a partir de las 10:00 a.m. para divisar el barrio, recibir la brisa fresca, para sembrar, pintar, cantar, hablar de la historia del barrio. Para celebrar la posibilidad de encontrarnos nuevamente, de mirarnos y sentirnos; para habitar el Centro Cultural y Comunitario Las Estancias.

Agenda de actividades Lanzamiento Centro Cultural y Comunitario Las Estancias

 

Centro Social y comunitario Las Estancias

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