25Marzo

Por la dignidad de los territorios. Preservando la memoria de Jairo Maya

Publicado en: Home, Comuna 8, Medellín

Por la dignidad de los territorios. Preservando la memoria de Jairo Maya

El 23 de marzo del presente año se cumplió un año tras la partida de Jairo Maya, activista social y luchador incansable en pro de la defensa de los territorios de la comuna 8 de Medellín. Son innumerables los relatos de experiencias y procesos de organizaciones y tejidos de red en los que nuestro amigo Jairo hizo importantes contribuciones. Destacamos sus valiosos aportes a la construcción de la visión del territorio de la comuna 8 en el proceso del plan de desarrollo, su participación en las organizaciones de víctimas, de comunidades desplazadas, la mesa interbarrial de vivienda y servicios públicos, y su incidencia en la reflexión sobre la memoria, la vida digna y la resistencia al modelo de ciudad que por años ha afectado a los barrios de la ladera oriental. De igual forma valoramos sus inmensas contribuciones a la construcción y recuperación de los relatos de las memorias de los barrios de la comuna 8 desde su participación en el observatorio cartográfico de Ciudad Comuna y su articulación en la plataforma de Memorias en Diálogo.

Ciudad Comuna, como organización comunitaria que centra su hacer social en la construcción y circulación de los legados de la memoria y la reivindicación de la vida digna en los territorios, considera fundamental poder aportar a la preservación y difusión de las reflexiones y la visión política y social de nuestro compañero y amigo Jairo Maya, para que las actuales y futuras generaciones de luchadoras y luchadores por la dignidad de las comunidades encuentren en sus mensajes y en su experiencia de vida un verdadero ejemplo y referente de resistencia, lucha y construcción en comunidad por condiciones de vida más equitativas, por la dignidad de los territorios y la defensa de los Derechos Humanos.

Hoy queremos hacer un homenaje a Jairo Maya compartiendo algunas de las reflexiones que propuso en nuestros medios de comunicación, para que circulen y mantengan vivo su nombre, y su invitación permanente a la unidad y el trabajo colectivo:

 

El derecho a la ciudad

13 de septiembre de 2013

Actualmente en Medellín se empieza el proceso de revisión y adopción del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (2014-2026) en medio del mar de intereses que esto despierta entre Urbanistas, Urbanizadores, Curadores urbanos, mafias y tecnócratas, al servicio de los anteriores y de los mandatarios locales. Para todos estos los procesos de industrialización y expansión urbana implican cambios profundos en las estructuras sociales existentes y, por tanto, en la ciudad, a tal punto que ya no es posible ni deseable, para ellos, volver al statu quo anterior y negar así el proceso de industrialización–urbanización creados por sus habitantes durante muchos años de historia de construcción de ciudad.

La ciudad de Medellín y los procesos de planeación y gestión deben responder al reto de aceptar la realidad de lo urbano como el lugar de las posibilidades, del goce pleno de los derechos humanos en la ciudad, donde las laderas han crecido en medio de la inequidad y sus habitantes las han colonizado a fuerza de voluntad colectiva y pobreza con una gran ausencia del estado; es perentorio que la ciudad acepte esta realidad y proceder a transformarla de forma equitativa y solidaria respetando los habitantes que allí se han asentado por décadas, como en el caso de la Comuna 8.

Esta situación plantea nuevos retos a los procesos de planeación modernos, que son los de ampliar los beneficios potenciales de los cambios industriales, sociales, económicos y políticos a toda la población y dejar claro las inevitables consecuencias políticas y sociales de la falta de planeación cometidas en décadas anteriores en el país, la región y la ciudad que no fueron capaces de garantizar la integridad de los derechos de las personas a habitar un país o una ciudad en paz y en armonía. Llevando a la ciudad, esta falta de planeación, al gris camino de moverse entre lo legal y lo ilegal, llegando a situaciones extremas que el ciudadano ya no alcanza a diferenciar éticamente en cuales de los dos campos está moviéndose su diario habitar en barrios y comunas.

La ciudad no es un elemento dado y hecho que deba ser aceptado como tal por la comunidad, es necesario entenderla desde las huellas que su historia ha dejado en ella y en nosotros, observarla e intervenirla en su presente y realidad, pensarla en las proximidades e imaginarla y soñarla siglos adelante con comunas integradas a ella equitativamente tanto en lo físico, en lo socio-económico y lo ambiental de una forma sostenible y sin riesgos. La ciudad es un objeto y lugar social privilegiado, producto de las acciones, pero también de la imaginación de los que la habitan, es el lugar del encuentro, de las posibilidades, es donde se viven los derechos humanos de una gran proporción de la población actual y además es una construcción colectiva política; es más que el marco de estos derechos, pues se perfila como un factor vital para su promoción y garantía o por el contrario, para su vulneración, como actualmente ocurre.

Abordarla desde el orden legal y normativo del país no resuelve de forma automática la situación social de la ciudad, pero permite entenderla más allá de los planteamientos académicos, de la voluntad política, intereses mafiosos y de la disponibilidad de recursos. El derecho a la ciudad implica unificar su contenido, reconocer sus territorios olvidados, los sujetos involucrados, y respetar los contornos sociales para hacer efectivo este derecho ciudadano. El derecho a la ciudad se presenta, según Naciones Unidas, desde tres facetas necesarias: (a) El usufructo equitativo de lo que la ciudad tiene para ofrecer a sus habitantes. (b) El mandato de construcción colectiva y participativa de los asuntos de ciudad. (c) El goce efectivo de los derechos humanos en los contextos urbanos.

Este es un derecho del cual son titulares los ciudadanos ampliamente considerados y del cual es responsable la autoridad pública de la ciudad en concreto; sin embargo, dada su naturaleza compleja se establece un sistema de corresponsabilidades para hacerlo efectivo. Así, tanto las organizaciones nacional, regional y municipal, como las manifestaciones de la autoridad pública deben permitir el pleno ejercicio de la ciudadanía, para ello deben garantizar las libertades individuales y los derechos civiles y políticos absteniéndose de coartarlos. Adicionalmente, estas entidades deben ejecutar las acciones afirmativas para fomentar la organización social y colectiva y propiciar su participación en los asuntos de la ciudad.

Por otro lado, bajo este postulado los individuos, la familia, las organizaciones sociales y la comunidad en general deben participar activamente de estos espacios, buscarlos, abrirlos, conservarlos y actuar responsablemente y revolucionariamente en ellos. Necesariamente el desarrollo de este primer principio implica una acción de doble vía donde los actores sociales, económicos y políticos son necesarios e imprescindibles.

En su interior implica una serie de prestaciones particulares y sociales que individualmente consideradas pueden ser reclamadas como un derecho en particular; pero la suma de estos intereses, junto con otros tantos, dibuja el contorno del derecho a la ciudad que, sin eliminar las características propias de cada uno de ellos, configura un interés, un derecho nuevo, el derecho a la ciudad que como un todo se considera un derecho colectivo.

 

Jairo Maya - Video participativo

Septiembre 14 de 2016

Video en homenaje al compañero Jairo Maya. Realizado por niñas y niños de la comuna 8 en el marco de la experiencia de formación en Video participativo realizada por el colectivo ComúnAudiovisual de Ciudad Comuna.

 

 Nuestro derecho al libre acceso a la información esta vulnerado

19 de octubre de 2013

Para poder criticar los medios de comunicación hegemónicos o comerciales es sino simplemente observar su roll que cumplen actualmente en el sistema comunicativo del país articulados a la globalización malandra de estas supuestas estrategias comunicativas, que no provocan mas que ansias de vomitar pero de pura indignación. El roll de estos medios radiales, escritos y televisivos es darle “coherencia” al estado de cosas que el sistema económico y político nos impone a diario; haciéndolas ver como coherentes, disciplinadoras sociales y pacificadoras de la moralina dominante. Son la fiel representación del intelectualismo orgánico de los sectores socio-económicos dominantes. Estos medios son la autoconsciencia del actual sistema de nuestro país al señalar amañadamente, a diario, las fortalezas y debilidades para las clases hegemónicas de gobiernos fascistas de índole local, regional y nacional. Con habilidades semejantes a la de un zorro en plena cacería saben interpretar, desde el punto de vista de los intereses que representa, con un margen de autonomía necesario para decir “mucho cuidado, hagamos políticas sociales eficaces y eficientes porque de lo contrario el país sucumbirá a la crisis social”….¡mmmm! y todo el mundo se lo cree, cuan borrego en la mira del zorro.

Mediáticamente el discurso es amañado y uniformado, donde la concentración de la propiedad es traducida perfectamente a estos discursos. Puede haber medios emergentes marchando hacia la senda del progresismo pensante, más o menos de centro, más o menos derechistas pero sus horizontes no dejan de ser estrechos y amarrados al no atreverse a desafiar el “dúo dinámico” del capitalismo neoliberal vs democracia representativa liberal; ahí siempre estarán postrados ante estos dos poderes.

La comunicación popular no es periodismo progresista o alternativo. El periodismo progresista o alternativo es reclamante para si de una independencia individual egoísta. Cuando se habla de comunicación popular no se habla de independencia, sino de establecer lazos vinculantes con sectores sociales populares. En lo político su critica va encaminada a reclamar la decencia a funcionarios públicos y políticos lo mismo que el cumplimiento de sus promesas electorales. Con respecto a la crítica económica se remite a logros en la estabilidad de las instituciones, la estabilidad económica, nuevos modelos económicos solidarios, lograr la estabilidad social a través de políticas sociales sostenibles por parte del estado. También como novedad se incluyen las organizaciones sociales y comunitarias no enfiladas con el mercado ni con el Estado en acto de verdadera responsabilidad de la sociedad civil, confundiéndolas por los sectores hegemónicos como organizaciones de un tercer sector.

Desde el poder político y económico también se usan términos nuestros como participación o autogestión; desde ellos se trabaja la idea de participación como un sinónimo de autogestión de pobreza. Se evidencia esto desde los poderes hegemónicos y por consiguiente en sus medios informativos; en los titulares o editoriales se pueden ver, escuchar y leer las siguientes frases, como: “Vamos a ver como el ajuste no lo pagan siempre los mismos, Vamos a hacer el ajuste a los políticos, Vamos a reducirle la dieta y pensión a los senadores” pero en absoluto se cuestiona el poder económico o la vinculación directa del poder político con el económico, en muchos casos esta estrechamente asociada a mafias del para militarismo y el narcotráfico. Diariamente escuchamos o leemos periodistas de estos medios comerciales que en un bloque informativo avala un ajuste socio-político del país y en otro bloque informativo dice: “¡que bien!, en tal barrio de Medellín, la gente se organizo para resolver a través de su propio esfuerzo sus necesidades en salud, trabajo, servicios públicos, entre otros temas”, trabajando así la idea de la participación en un marco del participacionismo pasivo reclamante y de la autogestión de los mas pobres en la resolución de sus necesidades; así desenfoca y desvirtúa públicamente, muy sutilmente, la movilización social sublevada por la exigencia de sus derechos fundamentales vulnerados, por comunidades organizadas, frente a un estado corrupto, abstracto e inoperante.

Cuando el componente social de un estado como el colombiano tiende a politizarse y apunta sus luchas hacia las causas estructurales de la pobreza, el desempleo es generalmente asociado por los poderes hegemónicos y sus medios informativos comerciales a la violencia o grupos armados ilegales que existen en el país; aunque jamás no se les inscribe en un marco mas amplio para que las causas puedan ser explicadas a la opinión publica. Se hacen alusiones por estos medios informativos a la ingobernabilidad, a la ilegalidad de los bloqueos de vías, falta de transporte intermunicipal, entre otras irresponsabilidades.

En contra totalmente de los antivalores legitimadores del sistema que los medios informativos comerciales resaltan y defienden, ante esta abominación se erige el pensar y practicar la comunicación popular como alternativa de poder para las comunidades menos favorecidas. No es relevante la oposición entre los medios comerciales y medios alternativos el objetivo debe ser una comunicación diferente que se vincule con los procesos sociales de base que busque una sociedad diferente.

¡Felicitaciones al periódico comunitario Visión 8 en su edición numero cincuenta!

 

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La cultura y la participación ciudadana

14 de agosto del 2014

En el marco del programa “Jornadas de Vida y Equidad, Comuna 8” y el proyecto “Fortalecimiento del tejido social en la Comuna 8” aprobado por las comunidades en pleno en dicho programa institucional de la Alcaldía de Medellín; se evidencio durante el proceso que la participación ciudadana en el área cultural requiere de ciertos escenarios o garantías para que se exprese en la cotidianidad de nuestras prácticas sociales organizativas. La usencia del estado es evidente ante los ojos de cualquier ciudadano en su papel de articular las políticas culturales gubernamentales, en la promoción autentica y de trabajo organizativo comunitario de base. Es urgente avanzar en aspectos como la identidad territorial, calidad de vida colectiva, inclusión del ciudadano en las decisiones políticas que inciden en el desarrollo local de sus territorios más inmediatos como el barrio y la comuna.

La cultura, como un todo del ser individual y colectivo, demanda espacios propios constituyéndose así como un derecho ciudadano como lo confirma nuestra Constitución Política Colombiana, es así como debe abrirse el compromiso de lo publico y como resultado de este la necesidad de la creación de políticas publicas culturales integrales y sostenibles en la ciudad que impacten positivamente con perdurabilidad en el tiempo nuestras comunidades. La intima relación entre cultura y derechos humanos esta creando un nuevo impulso en la diversidad del legado cultural y así formando un nuevo paradigma social; en el que la participación ciudadana y la implementación con evaluación de políticas culturales públicas participativas pasan de ser una expectativa mas sino una característica de la democracia legitimando, con dignidad, su apremiante presencia en la gobernanza local.

Hay que borrarse la idea de que las políticas en general en especial las culturales y en nuestro caso, Comuna 8, son neutrales; porque cada espacio tiene un sello propio en su diversidad local del territorio ya sean de comunidades étnicas, autóctonas, desplazados y/o residentes que se conjugan con la promoción y gestión cultural clásica y académica que en muchos de los casos están alejadas de una realidad social en completo dinamismo. Es así con las actuales dificultades de todo tipo que atraviesan las organizaciones sociales, juveniles, culturales, deportivas y comunitarias formales e formales, jurídicamente, son reclamantes de una articulación de políticas de gestión cultural que trasciendan lo meramente gubernamental en la ejecución de programas de muy corto plazo sin efectos perdurables y sostenibles tanto en el gobierno local como el regional y con mas responsabilidad del gobierno nacional, el reclamo es la transformación de las políticas gubernamentales en lo que compete a la gestión cultural transformándolas en la permanente construcción de políticas publicas totalmente participativas apoyadas estas con una amplia base ciudadana entablando a partir de este hecho una nueva relación que se pueda interpretar como una alianza entre gobierno y comunidades.

También se evidencia la necesidad de contar con políticas de gestión cultural articuladas en lo regional con las locales que logren identificar las particularidades de los diferentes grupos poblacionales apuntando a la solución de problemáticas puntuales o coyunturales en un determinado territorio de la ciudad, como el caso Comuna 8, en el marco de su planeación y desarrollo local como lo mencionan o denominan sus habitantes. Es por esto que se crea un gran reto para los gobernantes locales donde deben asignar especial importancia a las políticas de desarrollo cultural integral en el entorno local de estos territorios, comunas. La Comuna 8, como otras zonas de la ciudad, cuenta con un gran potencial de una mezcla de inspiraciones culturales diversas propias del territorio y su tejido social, la administración publica debe promover en cada persona de este territorio las condiciones básicas para asumir un rol activo en la ciudadanía cultural, y para esto se hace necesario la descentralización participativa del poder público como instrumento democratizante de la cultura.

El concurso de actores institucionales, ciudadanos y organizativos con el propósito de promover una ciudadanía culturalmente manifestada en un marco de un derecho inalienable de todas las personas a la capacidad de comunicarse en la creación de sus mundos posibles, que plantea no solamente reto de proporcionar justicia y dar viabilidad a estos proyectos en vía de construcción y reconstrucción de los imaginarios colectivos de las personas sino también la creación de nuevas expresiones culturales. Por esto es que la ciudad y nuestra comuna, visto desde un marco democrático, no deben limitarse al consumo cultural y de las tendencias de la moda, deben remitirse al impulso de los derechos que hablan o nos remiten a la información permanente, la creación y al esparcimiento y sobre todo el derecho a una multiculturalidad en medio de la diferencia.

El desarrollo cultural en una comunidad no solamente se da por el acceso de los y las personas a los bienes y manifestaciones culturales, el cultivo permanente de las expresiones artísticas, la difusión de las manifestaciones individuales y colectivas, la valoración de nuestra identidad cultural con sus costumbres, entre otros aspectos sino que también el desarrollo local basado en la cultura esta dado en la capacidad organizativa de la comunidad y la sociedad que esta tiene y sobre todo con la capacidad de la ciudadanía de involucrarse en los asuntos que le competen.

La participación ciudadana no es efectiva cuando solamente se queda en discursos motivantes. Las dinámicas y características de la participación ciudadana difieren en forma y contenido socio-político, su significancia va más allá de una simple propuesta, es la necesidad perentoria de establecerse como uno de los pilares fundamentales del desarrollo cultural local de nuestras comunidades, en la medida que las nuevas innovaciones signifiquen apertura de nuevos caminos darán como resultado compromiso en la construcción colectiva de un nuevo tejido social pluricultural y desde este ejercicio que podamos entender podría decirse que desde la participación ciudadana se daría inicio a un nuevo proceso cultural realmente participativo donde la artista central es la democracia activa y real.

 

Jairo Maya, innovador de la memoria

Marzo 27 de 2016

Les compartimos este valioso trabajo de acompañamiento a la labor realizada por el compañero Jairo Maya, en la construcción del proceso del Observatorio de Cartografía Social de Ciudad Comuna. Este es un fragmento del programa Voces que suman del canal Teleantioquia, que nos permite recordar y valorar la pasión y el compromiso social que ponía Jairo en su labor.

 
 

La memoria en resistencia. Comuna 8

Documento realizado para aportar a la reflexión de memoria del territorio en el proceso de Memorias en Diálogo

 

Conflictos

La Comuna 8 al igual que otras zonas de la ciudad como la zona centro-oriental y la Comuna 13 se a sumado a los imaginarios de memorias de la ciudad marcados por hechos violentos simbolizados por la guerra matizados por el accionar del narcotráfico y sus bandas criminales, el paramilitarismo, la insurgencia urbana y crímenes de estado; hechos como el desastre de Villatina asociado a las guerrillas, en su momento, del M:19, masacre de jóvenes en este mismo barrio, la primera muestra de asociación de grupos insurgentes con bandas criminales en el barrio La Toma en los año 70’s, la película documental del barrio La Sierra, el surgimiento del paramilitarismo o autodefensas como política de estado en el año 1978 a través de grupos de asistencia en emergencias con doble función de prestadores de seguridad que veinte años mas tarde serian ejércitos completos asumiendo el control territorial y social de toda la comuna, desmovilizaciones de grupos insurgentes que mutarían al paramilitarismo, estos últimos harían su hegemonía públicamente con acompañiento de políticas de estado asesinando y despojando violentamente a los habitantes de bienes y propiedades, luego viene la pactacion del conflicto en los últimos 16 meses por parte de las actuales estructuras de paramilitares ligados al narcotráfico con anuencia del estado y con una expectativa de la negociación del conflicto armado colombiano donde no se a hablado un céntimo de la situación de las victimas, muchas de ellas asentadas en la Comuna 8, que vienen reclamando garantías de no repetición en el escenario de conflictividad armada en el país y la ciudad. Actualmente las diferentes memorias vibran y ebullen en los diferentes escenarios de discusión como si no hubiese pasado un minuto después de los hechos evidenciándose en el proyecto de vida colectivo de esta comunidad y sus perspectivas de garantizar la NO REPETICION DE HECHOS ABOMINABLES, GOCE PLENO DE SUS DERECHOS EN MEDIO DE UN ESCENARIO DE TRANQUILIDAD Y CON UNA LUCHA PERMANENTE POR SU TERRITORIO ANTE LA AMENAZA DE DESPOJO POR PARTE DE INMSTANCIAS DEL GOBIERNO LOCAL Y LA ILEGALIDAD.

 

Movilización y resistencias

Mientras la comuna se debatía en estos escenarios mutantes de violencia otra conflictividad se enmarcaba en el territorio originado en la pobreza acompañada de la fuerte migración campesina a sus laderas a causa del conflicto armado rural que vivía el país entre los años 50’s y 60’s y la extrema pobreza campesina y una ciudad como Medellín ofertando mejores niveles de vida socio-económicos con su revolución industrial tardía atrajo miles de familias provenientes del campo colombiano, es así como crece la comuna pasando de unos pequeños barrios que venían consolidándose al lado del barrio Boston a una invasión masiva de bosques y colinas cambiándolos por un enjambre de viviendas hacinadas en la media ladera pero que esta informalidad arma un nuevo tejido social con un territorio que se va consolidando en medio de convites solidarios de vecinos en pro de adecuar sus barrios de vías, senderos, templos, escuelas, acueductos comunitarios, mitigando el riesgo y los mas importante la vivienda. Es así como se conforman barrios como Villatina, San Antonio, Las Estancias, Los Mangos, Enciso, Villa Lilian, El Pinal, entre otros. Aparte de la fuerte migración la organización social se da alrededor de las Juntas de Acción Comunal que suplen al estado ante su ausencia desempeñando multiplicidad de funciones sociales, de infraestructura y políticas entre los habitantes de sus barrios, allí empiezan a darse los primeros asomos de resistencias populares ante las políticas publicas que no llegaban a su barrios o que no compartían por la influencia de las escuelas políticas de base que venían conformando la insurgencia urbana con los y las pobladores/as. Es el momento histórico de la comuna que se construyen grandes acueductos comunitarios que ayudan a la consolidación de los barrios y las actuales vías que dan acceso a la comuna por la parte colindante con la quebrada Santa Elena y la calle que intercomunica el centro del territorio. Año 1995 en el barrio Villatina se conforma un movimiento social y comunitario que propende por la planeación local como derecho ciudadano este hecho es tal vez y sin ser analizado a fondo en la memoria de la Comuna 8 el que marca el fenómeno de resistencia y defensa del territorio que unos años mas tarde se materializaría en un movimiento social en pro de este derecho; pero que fenómenos violentos del ingreso y control paramilitar del territorio no tiene la oportunidad de continuidad en ese momento histórico. La Comuna 8 en medio de este “oscurantismo” logra su visibilizacion por primera vez ante la ciudad con el acompañamiento de la comunidad alemana entre los años 99 y 2003 con un programa denominado PRIMED que tenia por objetivo recuperar, desde la prevención del riesgo y construcción de vivienda barrios, en la parte superior y media de la comuna desde la participación activa de los habitantes, ya la comuna no esta limitada a tres barrios (Villa Hermosa, La Ladera y Sucre) como venia ocurriendo. Pero la nueva oleada de nuevos habitantes provenientes de la región antioqueña y otras partes del país, entre los años 1995 y 2005, marca otras dinámicas culturales y estructurales en la comuna porque se conforman cerca de diez asentamientos humanos en la periferia y parte superior de la ladera conformados por población desplazada y victima de la guerra, sumándose así al movimiento, incipiente, de defensa y recuperación de la comuna con sus barrios en medio de un conflicto armado y la ausencia del estado. Ya para el año 2007 empieza un proceso de defensa del territorio por parte de un grupo de personas y organizaciones utilizando como herramienta de movilización social la planeación local como un derecho colectivo diagnosticando participativamente la situación de infraestructura, ambiental, social y política donde se evidencia la gravedad de vulneración de derechos colectivos en la comuna. En la formulación de estrategias comunitaria de gestión para la planeación local se suman en el año 2009 nuevas organizaciones conformadas por nuevas generaciones de personas y se suman o se articulan a la planeación local desde los medios de comunicación comunitarios como el periódico Visión 8, Emisora Voces de la 8 y con el tema de los audiovisuales y así se garantiza la permanente documentación de la memoria del territorio con un sentido político propio elaborado desde los habitantes. En el año 2010 hay dos hitos en la resistencia y la defensa del territorio se formula con la UNAL la herramienta de planeación desde lo social denominada Construcción Social del Hábitat enmarcada en el profundo respeto por los moradores y sus tramas sociales también es el año donde la organización social logra articularse en Mesas temáticas, poblacionales y territoriales acompañado este hecho por Audiencias publicas, entre varias acciones populares impulsadas por dichas Mesas entre las que se distinguen: Mesa de Vivienda y servicios públicos, Mesa de Victimas, Mesa Ambiental, Mesa de Educación, Colectivo de DD.HH, Mesa LGBTI, Colectivo de Mujeres y Mesa de Salud. Audiencias publicas, Cabildos abiertos, Festivales de la Memoria, Consultas populares, acciones directas de movilización en el marco d formulación de políticas publicas como Plan de Desarrollo Municipal 2012-2015, Plan de Ordenamiento Territorial, formación permanente, participación y ganadores de concursos internacionales en arquitectura acompañados por la academia son unos de los tantos logros que se a realizado por este movimiento social con la consigna de la Defensa del Territorio y la Vida Digna en la Comuna 8. La mesa de Vivienda, y Servicios públicos Mesa de Victimas y Desplazados, La Corporación Ciudad Comuna con su componente comunicacional, el mismo movimiento social articulado en red obtiene reconocimientos por sus luchas y trabajo desde instancias locales, nacionales e internacionales de carácter gubernamental, académico y No Gubernamental. Este movimiento social articulado viene realizando una reivindicación del territorio ante intervenciones de mega-proyectos como el Cinturón Verde Metropolitano o Jardín Circunvalar y el Monorriel que no son contemplados en la planeación local y mucho menos en la planeación estratégica de la ciudad y que atentan contra los derechos de los habitantes de la comuna en sus zonas altas de ladera donde moran las personas mas vulnerables socio-económicamente hablando puesto que estas intervenciones no traen desarrollo integral y sostenible sino mas bien el despojo de viviendas y desarticulación del tejido social y físico construido en ausencia del estado gubernamental.

Es así como una memoria permanece fresca entre los habitantes de la Comuna 8 y en permanente construcción en medio de fenómenos de resistencia social pasando por antecedentes prehispánicos como las Crónicas de Indias escritas en un camino que cruzaba el territorio, una conformación de servicios públicos para la ciudad y el territorio aprovechando la riqueza hídrica de sus quebradas, un poblamiento informal junto al inicio de la carrera industrial de la ciudad que también inicia en esta comuna con trilladoras y fabricas de tejidos, en medio de una construcción del riesgo mitigándolo y aprendiendo a vivir con el en medio de desastres naturales, un constante acoso de problemáticas violentas dadas desde sus inicios por estructuras foráneas desde la insurgencia, delincuencia, narcotráfico, delitos de esto y paramilitarismo conllevando a guerras con innumerables victimas directas e indirectas, con un tejido social organizativo que no se rinde ante los diferentes fenómenos de abandono por parte el estado o intervencionismo arbitrario con sus mega-proyectos. Con alternativas de solución a problemáticas construidas desde las comunidades y organizaciones.

 

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La maldita guerra

 

I

Los norteamericanos fabrican fusiles

Y en la mañana antes de salir de su casa besan a sus esposas e hijas.

Juan vende fusiles en Nicaragua,

Y en la mañana antes de salir de su casa besa a su esposa e hija.

Armando compra y revende fusiles en Colombia, Y en la mañana antes de salir de su casa besa a su esposa e hija.

Andrés compra y dispara fusiles en el barrio,

Y en la mañana antes de salir de su casa besa a su esposa e hija.

Doña María, no fabrica fusiles, no vende fusiles, no compra fusiles, no dispara fusiles, y en la mañana, besó a su esposo y a su hija, antes de encontrar la muerte.

 

II

Yo domino el barrio…

Tú dominas el barrio…

Él domina el barrio…

Nosotros dominamos el barrio…

Vosotros domináis el barrio…

Ellos dominan…Ellos dominan…Ellos dominan el barrio…

Todos destruimos el barrio.

 

III

¡Disparen, disparen! dicen los que mandan

¡Fuego a discreción! dice el gobierno

Un baño de sangre en las calles. Varios muertos.

La muerte es inevitable, los que caen pronto se olvidan…dicen los dos.

Caer. Gemir. Llorar. Sepultar…Lo hacen todos.

 

IV

¡Corran! Unos lo hicieron hacia la calle de atrás,

allí había una frontera de pobreza, miedo, fuego y muerte,

¡Corran! Otros lo hicieron hacia la calle de al lado,

allí, había una frontera de miedo, fuego y muerte.

¡Corran! Los otros huyeron hacia la calle de la derecha,

y había otra frontera de pobreza, miedo, fuego y muerte.

¡Corran! Los otros continuaron hacia la calle de enfrente.

También allí estaba la pobreza, el miedo, el fuego y la muerte.

Por las calles pasan corriendo los obreros, estudiantes, jóvenes…

los patrones y el gobierno detrás fustigan con sus látigos de necesidad y opresión.

“Los muchachos” detrás fustigan con sus látigos de fuego y terror.

Después, nos preguntan: ¿Cuál es la razón de la guerra?.

 

V

Son balas las que hieren sus carnes

Plomo derretido entre carnes rojas

Frío injusto.

Noche injusta.

Espacio injusto.

Mente injusta.

Guerra injusta.

Plomo derretido entre carnes rojas.

 

VI

Casas vacías y abandonadas

Las abren y cierran sombras oscuras, hijos del averno.

Una bala busca un nido.

Todo se multiplica,

Son diez cuerpos tirados,

Diez cuerpos. Y un centenar de rostros que parecen vivos,

Un millar de emociones.

Y diez formas diferentes de sangrar por la vida.

Una bala busca un nido.

 

VII

Y una frontera al frente

Y otra frontera atrás y otra frontera arriba.

Frontera… mas frontera…mas frontera

Un Murmullo…

En el piso, en el techo, en la ventana, la puerta… ¡Se abre!

Y una bala entra buscando un nido

Afuera la metralla seca y lúgubre

busca nuestra carne temblorosa e inerme.

 

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