11.MAYO.2013

 may11 dialogogr

POR: Leonardo Jiménez García / Comunicador Audiovisual y Director de Ciudad Comuna / Comentarios a Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.">Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

El encuentro de los individuos

No sería posible el diálogo de saberes si no existiera en los individuos que hoy se identifican con una colectividad llamada Ciudad Comuna el deseo de aprender y de construir propuestas en ese amplio universo de posibilidades y retos que decidimos nombrar como comunicación comunitaria.

Todos los individuos que hoy hacemos parte del colectivo tenemos algo en común; llegamos a este proceso con el deseo y la expectativa de juntarnos con otros para aportar y construir reflexiones sobre nuestro entorno, y fue ese deseo de trabajar con otros lo que permitió darle vida a propuestas de comunicación comunitaria como Visión 8, Cinética y Voces de la 8, desde una perspectiva incluyente; es decir, reconociendo las capacidades, conocimientos y voluntades que cada participante tenía para aportar a la construcción de los medios. 

Nuestros medios se han ido fortaleciendo a partir de un diálogo de saberes en el que los integrantes de la colectividad y la comunidad aportamos visiones del territorio, relatos, memorias, sueños e ideales. Podríamos decir entonces que el diálogo de saberes que surgió en el hacer de los medios, aportó a la construcción de la visión política que hoy es la visión de Ciudad Comuna; promover procesos de comunicación que aporten a la movilización y la reivindicación de los derechos humanos en nuestras comunidades.

El siguiente reto de la colectividad fue el de promover un diálogo de saberes que facilitara la producción de los medios de manera participativa, reconociendo las capacidades de los individuos, y los aprendizajes que había que generar para potenciar los medios. Con la idea “hagámoslo en casa” generamos en el año 2009 la iniciativa del primer semillero de formación de Ciudad Comuna en el campo del reportería gráfico, y esta experiencia piloto abrió las puertas de nuestra imaginación para aportar a la construcción desde el año 2009 de la Escuela de Comunicación Comunitaria, proyecto que asumimos como el bien más preciado de Ciudad Comuna, ya que permitió la inclusión de muchos jóvenes del territorio en las propuestas comunicativas, y nos puso en un reto permanente de desarrollar procesos de formación contextualizados, con la pedagogía de aprender haciendo, y reconocer el territorio desde la reflexión misma de cómo hacer los medios, para qué hacer los medios y qué reflexiones promover en los medios.  

Esta propuesta de Comunicación Barrial Comunitaria, que ha permitido que más de 100 jóvenes de diferentes barrios de la comuna 8 muestren a la ciudadanía su visión sobre la realidad de la comuna, visibilizando a las personas víctimas del conflicto armado, principalmente la población desplazada, a través de exposiciones fotográficas, videos documentales, crónicas radiales y crónicas periodísticas que se convierten en instrumentos que fomentan un diálogo de saberes de la colectividad Ciudad Comuna con comunidades del entorno cercano (Comuna 8) y comunidades del nicho urbano que transitamos (Medellín). 

La Escuela de Comunicación ha permitido que los y las jóvenes  de la colectividad se reconozcan a si mismos como individuos capaces de objetar los discursos de guerra y proponer discursos y prácticas que históricamente han sido invisibilizados, olvidados o excluidos por los actores armados, por los medios convencionales, y por la educación tradicional, por las relaciones jerárquicas familiares y por la falta de espacios con los cuáles los jóvenes se identifiquen; esto explica porque la mayoría de los miembros de la colectividad asumen a Ciudad Comuna como su casa, ese lugar donde se pueden expresar libremente sin temor a ser señalados o estigmatizados por la manera de ser, pensar, vestir, hablar. 

La construcción colectiva, la identificación con un espacio físico (la Casa Ciudad Comuna ), y el reconocimiento constante de ese otro que es distinto a mi pero sueña y construye conmigo ha ido construyendo lo que yo me atrevería a llamar un referente de vida para los jóvenes del proceso.

Desde la Escuela de Comunicación Comunitaria los y las jóvenes promueven el derecho a la libre expresión, a la vida, a la salud, a una vivienda digna, a un medio ambiente sano, el derecho a la educación, al trabajo, al ocio, a la sana convivencia y a un desarrollo planificado por sus propios habitantes; todas estas reflexiones sociales, políticas y culturales que no se nombraron ni en la escuela, ni en el colegio ni en la universidad, y que permiten que en ese diálogo de saberes constante promovido desde la Escuela, los miembros de la colectividad construimos un discurso político de carácter reivindicativo; es decir, reflexionamos sobre la libre expresión porque hemos sido víctimas de la represión a nuestras ideas, defendemos la vida con dignidad porque la constante vulneración de nuestros derechos ha sido una constante cuando escarbamos en los archivos de la memoria histórica de nuestras vidas, de nuestros padres, de nuestras familias y de nuestros barrios. Cada vez que plasmamos una idea en un artículo, en una foto, en un video, es el reconocimiento de nuestra realidad el que surge de nuestra memoria. En todo momento somos sujetos inmersos, afectados, transformados y formados por una realidad que nos agobia y también nos enseña.

En todo este proceso los medios han sido el principal vehículo para promover el diálogo de saberes entre los miembros de la colectividad, y en la interacción con las comunidades, aportando al cumplimiento de  varios propósitos sociales.

En lugares donde las ofertas educativas son escasas da la oportunidad a los jóvenes de estudiar a un buen nivel diversos campos de la comunicación. Ayuda al reconocimiento y valoración del propio entorno, ya que gran parte de sus contenidos se hacen en el territorio, basados en los relatos de la gente que lo habita.  Los y las jóvenes al ser parte de un proceso pensado a largo plazo y no un proyecto puntual, tienen la oportunidad de continuar permanentemente, hasta convertirse en otros facilitadores del proceso. 

En algunos casos, ellos logran ingresar a una carrera universitaria o tecnológica y proyectan este aprendizaje en la comuna. Las familias de los y las jóvenes, y la comunidad en general, valoran y descubren al joven desde otra perspectiva, lo cual ayuda a romper el cerco ideológico que carga su existencia por ser habitante de la comuna. En estos momentos nuestra intensión es hacer una imagen y un relato distinto de la comuna, para re-conocernos en el espacio que habitamos, para construir sueños juntos, para ver y gozar nuestra propia estética, particular y rica en texturas, colores y contenidos que surgen del diálogo constante de saberes.

El diálogo de saberes ha permitido la construcción de espacios democráticos de participación como el Comité Editorial de Visión 8, o la mesa de administradores del sitio web de la comuna 8; propuestas que han permitido que la comunidad se asuma como parte activa de la producción de contenidos de nuestros medios. Estos espacios de participación se convierten en experiencias de periodismo ciudadano, que le permiten a nuestros líderes valorar el poder que se genera cuando se comparte el conocimiento y las lecturas que se tienen sobre la realidad de nuestras comunidades, permitiendo la construcción de una identidad comunitaria que se ve reflejada en los contenidos que se difunden en los medios.


Referencias para la construcción de este artículo:

  • Documento de Planeación Estratégica de Ciudad Comuna años 2009 al 2011
  • Informes de desarrollo de los medios de comunicación de ciudad comuna años 2011 y 2012
  • Hoja de Vida del proceso de Ciudad Comuna 2009 – 2012.
  • Dossier de Procesos Comunicativos Ciudad Comuna años 2010 y 2012
  • Texto de Howard Clark – Internacional de Resistencia a la Guerra – Más Poder del que Imaginamos. http://www.wri-irg.org/archive/tri1998/es/n-f-s.htm